Para los niños y niñas, jugar es su forma de comunicarse. El juego les permite explorar, comprender y procesar lo que viven en el entorno sanitario. De esta forma son capaces de anticipar, entender y sentirse más seguros ante lo desconocido.
Jugar en la consulta pediátrica:
✔️ Favorece la comprensión
✔️ Reduce el miedo
✔️ Les ofrece sensación de control
✔️ Construye confianza y conexión
✔️ Ayuda a regular las emociones
✔️ Mejora la colaboración en procedimientos
✔️ Reduce el estrés
✔️ Les da voz y poder en un entorno que suele ser desconocido
✔️ Crea vínculo
¿Cómo podemos incorporar el juego en la consulta?
✔️ Juguetes médicos (jeringas, fonendo…)
✔️ Cuentos y materiales visuales
✔️ Dejar que explore el material médico antes del procedimiento
✔️ Juego simbólico con muñecos
✔️ Juguetes sensoriales y de distracción
✔️ Recurrir a la magia
✔️ Títeres de dedo
✔️ Juegos que incorporen herramientas de gestión emocional (rueda de emociones, soplar, burbujas…)
✔️ Música, canciones, historias inventadas
✔️ Juegos de rol
✔️ Pegatinas o tattoos temporales
✔️ Juegos de luz
Jugar en la consulta es decirle al niño/a sin palabras:
«Te veo, me importas, estoy contigo y somos un equipo.»
El juego es un puente entre el niño o niña y el profesional sanitario. ¿Jugamos?


