Le huele mal el aliento

Le huele mal el aliento

¿Qué es la halitosis y qué causas tiene?

El término halitosis se usa para referirse a un olor desagradable del aliento. Halitus en latín significa aliento. Es un problema más frecuente en los adultos pero que también puede presentarse en los niños.

La gran mayoría de los casos de halitosis tienen su origen en la cavidad oral, especialmente en la parte posterior de la lengua. Allí se pueden acumular sustancias como moco, trocitos de alimentos, células descamadas… que son descompuestas por las bacterias de la boca liberando unos compuestos volátiles que generan ese mal olor.

Las causas orales pueden ser: mala higiene oral (es la principal causa), gingivitis, periodontitis, glositis, problemas en los dientes, infección por hongos…

También existen otras causas como las otorrinolaringológicas (en relación con una obstrucción o inflamación de las fosas nasales, las amígdalas o los adenoides), las respiratorias (sobretodo las infecciones), o menos frecuentes las digestivas (reflujo, divertículos, infección por helicobacter pylori…). Otra causa de mal olor de boca o nariz a tener en cuenta, especialmente en los niños, es la introducción de algún objeto/juguete en la nariz que ha pasado desapercibido.

Debéis conocer que existe un tipo de halitosis que es fisiológica y transitoria y se debe a una disminución del flujo salival con el sueño, el ayuno o la ingesta de algunos alimentos.

Los alimentos que pueden provocar un aliento característico son el ajo, la cebolla, las coles de Bruselas, brécol, rábano, puerro, pastrami, algunas especias, cebollino, alcohol, el café…

¿Cómo se diagnostica?

Se debe realizar una historia clínica completa, un registro dietético, revisar si el paciente está tomando algún medicamento que pudiera justificar la halitosis y una exploración física completa, incluyendo una evaluación de toda la cavidad oral, los dientes, la lengua y la higiene de los mismos.

Por último, en función de la sospecha de la causa de la halitosis se pedirán las pruebas complementarias más adecuadas a cada niño. En la mayoría de los casos será suficiente con una evaluación odontológica.

¿Qué tratamiento tiene?

  • Lo primero será el tratamiento de la causa desencadenante, si la hay.
  • Pautas para una buena higiene bucal. Lavar los dientes tras cada comida (supervisado hasta mínimo los 7 años), lavar la lengua, usar hilo dental…
  • Pautas alimentarias: beber abundante agua y evitar alimentos que puedan producir halitosis. Dieta rica en frutas y verduras.
  • Evitar el consumo de tabaco, alcohol, café y drogas. Y un cuidado especial a los adolescentes que llevan algún piercing oral.
  • El uso de chicles sin azúcar durante un tiempo breve (menos de 5 minutos) estimula la producción de saliva por la masticación y puede disminuir el mal aliento.
  • Hacer revisiones periódicas con el odontólogo.
  • Lavados nasales en caso de mucosidad.
  • Se pueden usar algunos colutorios o antisépticos para controlar la halitosis, antes de acostarse, durante unos 30 segundos y siempre complementario al cepillado. Se debe valorar la capacidad del niño para hacer un enjuague bucal (difícil por debajo de los 6 años).


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