Despedirse del chupete es un paso importante. Para muchas familias supone un reto lleno de dudas y emociones. No es fácil, ni para los niños y niñas ni para quienes los acompañamos. Pero puede hacerse con amor y respeto.
- Elige el momento adecuado. Evita coincidir con otro cambio importante como puede ser una adaptación escolar, la llegada de un hermanito o hermanita o un destete. A su vez, asegúrate que está preparado, a nivel del desarrollo, para soltar un objeto que le calma.
- Identifica otras fuentes de calma y consuelo. Busca otras actividades u objetos que le aporten seguridad emocional antes de retirar el chupete. Crear nuevas rutinas de calma es clave.
- Reduce su uso de forma gradual. Empieza disminuyendo su uso durante el día, de forma gradual, y resérvalo solo para las siestas y para dormir. Esta etapa puede durar varias semanas o meses. El objetivo es que descubra que es capaz de regularse y calmarse con alternativas al chupete.
- Haz un ritual de despedida especial. Para retirar el chupete por la noche recomiendo llevar a cabo un ritual de despedida especial con la familia. En este punto La Ratoncita de los Chupetes os puede ayudar mucho. Es importante anticipar el día de la despedida e involucrarle.
- Acompaña y valida sus emociones. Es normal que eche de menos un objeto que lleva consigo casi desde que nació. Tu acompañamiento, mirada y presencia serán su mayor refugio.
Ofrecer un enfoque respetuoso en esta nueva etapa ayudará a que vuestra hija o hijo pueda sentir que le comprendemos y acompañamos, facilitando así una transición suave, natural y lo más positiva posible.
Si estás en ese momento tan especial de dejar el chupete, tengo algo que te encantará: La Ratoncita de los Chupetes, un cuento para despedirse del chupete de forma respetuosa y bonita 🐭


