Cuando un niño suda mucho

Cuando un niño suda mucho

¿Qué es la hiperhidrosis?

Se habla de hiperhidrosis cuando existe una sudoración excesiva, en ocasiones relacionadas con situaciones de estrés o calor, u otras veces sin un claro desencadenante. El sudor se encarga de regular nuestra temperatura corporal, de hidratar la piel y de hacer un balance entre el agua y los electrolitos. Cuando el sudor se evapora de nuestra piel crea un efecto refrescante para el cuerpo. Cuando el cuerpo produce mucho más sudor del necesario para mantener la temperatura, se define como hiperhidrosis. Los niños con hiperhidrosis pueden sudar 5 veces más que los otros niños.  

¿Qué tipos hay?

Existen dos tipos de hiperhidrosis:

  • Primaria: en este tipo de hiperhidrosis no encontramos ningún problema que la justifique. Afecta aproximadamente a un 2% de la población y suele iniciarse durante la infancia o la pubertad y mejorar con la edad. Se define como la presencia de cómo mínimo un episodio a la semana de sudor excesivo que afecta a un área específica. La localización del sudor puede variar, aunque siempre es simétrica en ambas partes del cuerpo. Las zonas más frecuentemente afectadas son las axilas, las palmas y plantas y la zona craneofacial. La hipersudoración cesa durante el sueño y suele empeorar en situaciones de estrés o calor. Es el tipo de hiperhidrosis más frecuente en niños y es habitual encontrar otros miembros de la familia con el mismo problema. Hasta un tercio de los pacientes con hiperhidrosis tiene un familiar con la misma condición.
  • Secundaria: la hiperhidrosis se debe a otro problema médico (una infección, un problema hormonal, secundaria a fármacos…). Suele ocurrir en zonas más extensas del cuerpo y se mantiene durante el sueño. Es infrecuente en la infancia.

¿Cómo se diagnostica?

Para diagnosticar de hiperhidrosis es necesario hacer una buena historia clínica y una exploración física completa. En algunos casos concretos puede ser necesaria la realización de alguna prueba complementaria.

Hay algunos signos que pueden hacernos sospechar de una causa adyacente cómo puede ser la fiebre, sudor nocturno, aumento del tamaño de los ganglios, pérdida de peso, dolor de cabeza intenso o palpitaciones.

¿Tiene tratamiento?

Existen distintos tratamientos para la hiperhidrosis en función de cada niño. Normalmente se empieza con un tratamiento de primera línea como los antitranspirantes.

Los antitranspirantes son unos productos que se aplican en la piel para ayudar a disminuir la producción de sudor. Actúan sobre las glándulas sudoríparas, ocluyendo de manera parcial y reversible el conducto de la glándula y reduciendo de esta manera la cantidad de sudor producida. Deben aplicarse por la noche sobre la piel seca. Pueden irritar la piel. Los antitranspirantes habituales suelen no ser suficientes para las personas con hiperhidrosis, requiriendo de antitranspirantes más específicos que contengan sales de aluminio.

Si con esto no mejora, se debe derivar a dermatología para valorar otros tipos de tratamientos (fármacos, inyecciones…).

Otras medidas que podemos tomar son: usar calcetines y ropa holgada de algodón, usar zapatos de piel, y evitar el caucho y los tejidos sintéticos. Puede ser necesario cambiarse de ropa, o incluso de zapatos, varias veces durante el día.

Debemos tener en cuenta que la hiperhidrosis puede afectar la calidad de vida de un niño y causarle limitaciones en su vida diaria. Para un niño con hiperhidrosis de palmas puede ser difícil incluso sujetar un lápiz para hacer los deberes. A veces estos niños sienten vergüenza, se sienten incómodos y pueden ver afectada su autoestima o sus relaciones personales.



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