¿Cuándo un lunar me debe preocupar?

¿Cuándo un lunar me debe preocupar?

La aparición de nuevos lunares en la piel de nuestros hijos durante la infancia y la adolescencia es muy habitual.

Normalmente los bebés nacen sin lunares o con muy pocos. Hasta los 30-40 años pueden ir apareciendo nuevos lunares. A partir de esa edad, algunos lunares pueden regresar hasta llegar a desaparecer.

La aparición de un nuevo lunar o el cambio de uno ya existente suele ser motivo de preocupación de los padres, por eso es muy importante reconocer aquellos signos de alarma que nos deben hacer consultar más rápido. Por suerte, el melanoma (cáncer de piel más grave) es muy infrecuente en los niños.

¿Qué es un lunar y por qué a algunas personas les salen más y a otras menos?

Un lunar es una acumulación de melanocitos (células que dan pigmento a la piel). La mayoría son benignos y pueden variar en tamaño, forma o color. Pueden ser planos, abultados o incluso parecerse a una verruga, y aparecer en cualquier parte del cuerpo (incluido dentro de la boca, en los ojos, en la cabeza o en las plantas de los pies). Tanto el número como el aspecto de los lunares es cambiante, y depende de cada persona.

Aquellos lunares que son presentes al nacimiento se llaman congénitos y los que aparecen a lo largo de los años se llaman adquiridos.

Dos de los factores más importantes que determinarán la aparición de un lunar son nuestra genética y la exposición solar. A mayor exposición solar, mayor número de lunares.

¿Qué podemos esperar de los lunares de nuestros hijos?

  • Los lunares suelen crecer con el tiempo de forma proporcional al crecimiento del niño. Es decir, si el lunar está en la espalda del niño y la espalda duplica su tamaño, posiblemente el lunar también duplique su tamaño.
  • Los lunares suelen oscurecerse o aclararse con el tiempo.
  • A veces puede salir pelo en los lunares.
  • Algunos lunares pueden abultarse a lo largo de los años y eso no es un signo de malignidad.
  • En algunas ocasiones puede salir un halo blanco alrededor del lunar. Esta entidad la expliqué en este post.

¿Qué NO debemos esperar de los lunares de nuestros hijos?

  • Que el lunar crezca de manera desproporcional al niño y de forma muy rápida.
  • Que cambie bruscamente de forma.
  • Que aparezca un nuevo color en el mismo lunar.
  • Que aparezca una herida encima del lunar o que aparezca un sangrado en el lunar sin un motivo aparente.
  • Si aparece el lunar patito feo. Un lunar completamente distinto a los demás.

Una fórmula rápida para detectar si un lunar debe preocuparnos (a parte de lo comentado anteriormente) consiste en la regla ABCDE:

  • A de Asimetría. Si divides el lunar en dos partes y ambas partes son diferentes
  • B de Bordes irregulares. Si los bordes del lunar no están bien definidos.
  • C de Color. Si existen diferentes colores en el mismo lunar o aparece un color nuevo en un lunar.
  • D de Diámetro. Los lunares mayores de 6mm deberían revisarse con más frecuencia.
  • E de Evolución. Cualquier lunar que cambia drásticamente de forma, color o apariencia.

Si aparece alguna de estas características deberíais consultar con vuestro pediatra o dermatólogo para examinar el lunar. A veces el pediatra/dermatólogo puede usar un dermatoscopio (un tipo de lupa) para mirar el lunar con más detalle. Esta maniobra no duele.

¿Puedo hacer algo para prevenir el melanoma?

  • Evitar la exposición solar excesiva y protegerse de sol (ropa con protección solar, sombra, sombreros…).
  • No usar camas de bronceado artificial.
  • Usar crema de protección solar con protección 30 o superior y que proteja contra los distintos tipos de rayos, cada día, también en invierno y cuando está nublado y volver a aplicarla cada 2 horas o cuando sea necesario.
  • Revisar la piel de tu hijo al menos una vez cada 6 meses. Puedes usar la regla del ABCDE y del patito feo. Si tienes dudas de si ha habido un cambio en un lunar, revísalo de forma mensual.
  • Acudir al pediatra/dermatólogo si observas algún cambio o hay algún lunar que te preocupa.

¿Cómo inspeccionar la piel de mi hijo en casa?

  • Date tu tiempo para examinarle. Sin prisas, y en un espacio dónde tenga intimidad. Debes disponer de una buena iluminación.
  • Se debe desnudar por completo.
  • Inspecciona la piel de forma ordenada y siempre en el mismo orden. Yo recomiendo empezar a inspeccionar por la cabeza de forma descendiente hasta llegar a los pies. Intenta siempre seguir el mismo orden para no olvidar ninguna zona. Recuerda revisar las plantas de los pies y las palmas de las manos (también entre los dedos), la zona genital y el cuero cabelludo. Separa el pelo de la cabeza en mechones para buscar nuevos lunares (con el pelo mojado puede resultar más fácil).
  • Si tenéis alguna duda con un lunar, os recomiendo hacerle una foto con una regla al lado. De esta forma podréis comprobar si el lunar cambia con el tiempo o si crece.
  • Recuerda que si en la familia habéis tenido algún antecedente de melanoma, si tu hijo tiene muchos lunares (más de 50), tiene algún problema de inmunidad o tiene la piel muy blanca, los ojos claros y el pelo pelirrojo o rubio; tiene un riesgo aumentado de padecer melanoma.


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