¿Cuál es el mejor termómetro?

¿Cuál es el mejor termómetro?

La fiebre es nuestro principal mecanismo de defensa para combatir las infecciones. Todos los niños presentan fiebre en algún momento durante su infancia, el reto de las familias consiste en reconocer cuándo esta fiebre debe preocuparnos.

Como siempre os explico en el taller de primeros auxilios, nuestro objetivo cuando tratamos la fiebre es mejorar el estado general del niño, independientemente del número que salga en el termómetro. Recordad: tratamos el niño, no tratamos el valor del termómetro. Sin embargo, aunque el grado de fiebre no se correlaciona siempre con enfermedad más grave, sí es importante saber medir correctamente la fiebre en niños, y especialmente en los bebés, porque nos puede dar información de valor.

¿Qué tipos de termómetros hay?

  • Termómetro de mercurio, el de toda la vida. No se recomienda por el riesgo de exposición al mercurio, en caso que se rompa, ya que es muy tóxico. Está prohibida su venta y comercialización des de hace años, por lo que no lo encontraréis en la farmacia.
  • Termómetro de galio. Es el sustituto del termómetro de mercurio, pero en este caso contiene una mezcla de galio, indio y estaño. Es muy fiable pero lento (tarda unos 2 minutos si la temperatura es oral o rectal y unos 4 minutos si es axilar) y es difícil volverlo a poner a cero.
  • Termómetro digital. Son económicos, muy fáciles de adquirir y bastante resistentes. Se pueden usar para tomar la temperatura en el recto, en la boca o en la axila.
  • Termómetro de oído. Son termómetros que miden la temperatura de la membrana timpánica con infrarrojos.
  • Termómetro  de arteria temporal. Usan también infrarrojos para medir la temperatura de la arteria temporal que se localiza en la frente. Se pueden usar cuando el niño está durmiendo.
  • Otros termómetros como los que usan una cinta o tira plástica en la frente o los que son en forma de chupete no se recomiendan porque no está demostrada su eficacia.  

¿Dónde debo medir la temperatura?

La mejor forma de medir la temperatura a un niño depende de muchos factores, como por ejemplo la edad o el tipo de termómetro que tenemos en casa. Existen dos tipos de temperaturas, la periférica y la central. La que nos interesa más a los pediatras es la central, que es la que corresponde con la temperatura del interior del cuerpo.

  • Temperatura rectal: es el método más fiable para tomar la temperatura central del cuerpo. Sin embargo, puede ser un método incómodo, tanto para padres como para los niños. Algunos autores la desaconsejan durante el primer mes de vida. Sí puede ser útil para reconfirmar la temperatura si hemos tomado una temperatura por ejemplo axilar y no estamos seguros del resultado.
  • Temperatura sublingual (en la boca): es fiable pero es difícil de tomar y necesitaremos que el niño/a colabore. Debe tener la boca cerrada y la lengua sobre el suelo de la boca oprimiendo el dispositivo durante 3 o 4 minutos (¡imaginaros!). Además, la temperatura puede verse influenciada por la respiración o si ha tomado recientemente líquidos o comida caliente o fría. Se puede valorar su uso en niños a partir de 5 años, antes no suelen colaborar.
  • Temperatura axilar: mide la temperatura periférica. Es fácil de medir y segura, pero inexacta ya que puede variar mucho y está influenciada por las condiciones ambientales.  
  • Temperatura timpánica (en el oído): no es muy fiable y puede estar limitada por la colocación del dispositivo o por el tamaño y forma del conducto auditivo, por este motivo, no se recomienda en niños menores de 2 años.
  • Temperatura en la arteria temporal (frente):  es muy cómoda y poco invasiva para el niño. Se considera más fiable que la temperatura timpánica. Se podría considerar una alternativa para cribar, pero no para mediciones definitivas. Además, se puede ver influenciada por el sudor.
  • Por último, no es fiable decidir si un niño tiene fiebre o no simplemente tocándolo con la mano en la frente, ya que dependerá mucho de la temperatura de la persona que pone la mano.

¿Cuándo se considera fiebre?

En función de donde tomemos la temperatura, consideraremos fiebre a partir de las siguientes determinaciones:

  • Si la temperatura rectal, del oído o de la arteria temporal es igual o superior a 38ºC
  • Si la temperatura oral es superior o igual a 37.8ºC
  • Si la temperatura axilar es igual o superior a 37.2ºC

Aunque no hay un consenso claro y las recomendaciones varían entre los distintos países, mi recomendación personal en el momento actual sería hacer una primera toma con un termómetro digital en la axila, y si hace falta una confirmación, se puede tomar la temperatura rectal en menores de 5 años o la temperatura oral en mayores de 5 años (en función de la colaboración del niño). En niños que no toleran bien que les tomen la temperatura, se podría considerar hacer un primer cribado tomando la temperatura por infrarrojos en el oído (a partir de los 2 años) o en la frente. Pero todavía faltan estudios científicos para poder recomendar estos termómetros de forma general.



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