Costra láctea

Costra láctea

La costra láctea o dermatitis seborreica del lactante es una entidad muy frecuente en los bebés. Se manifiesta en forma de costras de color amarillento y de aspecto untuoso, adheridas al cuero cabelludo, con pequeñas escamas blanquecinas. Debajo de estas escamas la piel suele estar un poco enrojecida. A veces también puede aparecer en otras partes del cuerpo, como detrás de las orejas, en las cejas, mejillas, párpados, tronco o zona del pañal. Normalmente no está presente al nacimiento y aparece unas semanas más tarde, especialmente durante los 3 primeros meses de vida.

Aunque las lesiones pueden ser muy aparatosas, no suelen provocar picor ni ningún otro síntoma. Con frecuencia desaparecen antes de los 4-6 meses pero en ocasiones pueden durar hasta el año.

La costra láctea suele ser transitoria y se resuelve espontáneamente con el paso del tiempo (semanas o meses). No obstante, existen productos específicos para ayudar a eliminar las costras. Éstos se aplican en el cuero cabelludo un rato antes del baño con un suave masaje para reblandecer las costras y así poder desprenderlas con más facilidad. No se recomienda arrancar las costras, sino sólo retirar las que se hayan desprendido del cuero cabelludo por si solas. A veces si esto no es suficiente o si las lesiones son muy intensas, el dermatólogo o pediatra puede indicar otros tratamientos.

También es importante conocer que no se trata de una enfermedad contagiosa, no se debe a una mala higiene y no tiene relación con ninguna alergia.



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