Cómo dejar el chupete

La pregunta del millón… y es que no existe una fórmula mágica que sirva para todos los niños y niñas, sino que se deberá personalizar y adaptar a cada familia. Yo intentaré daros algunos consejos.

Antes de empezar, me gustaría reflexionar sobre dos temas en relación al chupete que me parecen importantes.

1. ¿Quién necesitaba más el chupete cuando lo ofrecimos la primera vez? ¿Nuestro bebé o nosotros? Recordemos que solemos usar el chupete para ayudarnos en nuestro día a día, si en ese momento no estamos disponibles para darle el pecho, o si por la noche les relaja por la succión no nutritiva, o por si vamos en el cochecito y llora…

2. ¿Qué uso hemos hecho del chupete? Lo más importante es hacer un buen uso del chupete desde el inicio, no hacer un sobreuso de él. Intentar solo ofrecerlo en momentos puntuales, no tenerlo fácilmente disponible (no llevarlo colgando), reservarlo para situaciones concretas como por ejemplo el coche o la hora de dormir. La prevención es la clave.

Dicho esto, voy a daros algunos consejos para cuando os planteéis retirarlo.

Antes de empezar

  • Buscaremos un «buen» momento para empezar a dejar el chupete, es decir, un momento que no nos coincida con otro acontecimiento estresante como puede ser una adaptación escolar, la llegada de un hermanito o hermanita, un traslado, un destete… Tampoco sería buen momento si estamos teniendo unas semanas de alta intensidad de rabietas. Os recomiendo una separación mínima de 2 meses con otro acontecimiento.
  • Nuestra base siempre será el respeto hacia el niño o niña. Recordad que es un objeto que a nosotros como adultos nos ha ayudado mucho, no podemos pretender ahora sacarlo de un día para otro. Respetaremos sus tiempos, acompañaremos sus emociones y estaremos allí para ser su refugio. No regañar ni menospreciar, el chupete ha sido un objeto de apego muy importante para él o ella y que le ha acompañado durante años. Intentad no usar frases como «no pasa nada», «no hagas dramas», «pareces un bebé»… Para él o ella SI PASA.
  • No recomiendo técnicas que considero menos respetuosas con el niño/a cómo por ejemplo: mojar el chupete en vinagre, coserle hilos y decirle que tiene bichos, mentirle diciéndole que se lo ha llevado la policía…

¡Empezamos!

  • Anticiparemos la situación explicándole los motivos reales por los que deberíamos dejar el chupete, es decir, porque los dientes no pueden crecer bien, porque tener el chupete en la boca nos dificulta hablar bien… Para preparar esta parte, puede ser una buena opción introducir algún cuento infantil.
  • A mí me gusta especialmente la opción de preparar un libro personalizado para explicar todo el proceso, con fotos reales del chupete y del peque. Explicar los motivos por los que dejamos el chupete, y cómo lo iremos haciendo progresivamente. Podemos ir leyendo este libro unos días antes de empezar a retirarlo, para que el niño/a se familiarice con el proceso.
  • Recomiendo retirar el chupete poco a poco, no de golpe.
    • Primero lo retiraremos durante el día (podemos dejarlo en una caja que quede en algún lugar poco accesible, o en algún cajón alto, en una estantería…). Tiene que ser en un lugar donde el peque no pueda acceder por sí solo ni que quede a la vista.
    • Luego probaremos de retirarlo durante la siesta.
    • Finalmente por la noche, que suele ser el momento más difícil.

El chupete de día

  • Si no quiere dejar el chupete durante el día podemos ofrecerle opciones para hacerle partícipe de la decisión, por ejemplo: quieres dejar el chupete en el armario o dentro del cajón, quieres guardar el chupete dentro de la caja roja o la caja azul… Ambas opciones dirigen la acción hacia el mismo objetivo, el que nos interesa, pero él o ella tiene la posibilidad de tomar pequeñas elecciones, por lo que no sentirá que es algo impuesto. Otra opción es preparar una casita para el chupete, poniendo dentro de la caja donde lo guardemos objetos recreando su casa.
  • La idea es no ofrecer el chupete, que no lo vea. Es posible que si está distraído o entretenido con otros temas, no se acuerde de él. Si nos lo pide, podemos explicarle que a partir de ahora solo lo usaremos para ir a dormir. Podemos ayudarle a transitar el «malestar» de estar sin el chupete con algún otro objeto de apego, como puede ser un peluche o un muñeco, y por supuesto con muuuchos brazos.
  • Haced un poco de registro de las veces que vuestro hijo/a pide el chupete durante el día, por ejemplo, si lo hace en los momentos en los que se enfada o en momentos concretos del día, por ejemplo antes de ir a la escuela infantil o cuando tiene sueño. Nos será más fácil poder buscar alternativas para esos momentos y anticiparnos a ellos si sabemos cuándo se van a producir.
  • También reduciremos el número de chupetes a solo uno, hay peques que tienen chupetes repartidos por toda la casa. Reduciremos a UN SOLO chupete que estaré en la cajita o dónde decidamos.
  • Si nuestro hijo/a nos pide el chupete y vemos que todas estas herramientas no funcionan, no pasa nada por darle el chupete que guardábamos en la caja un día. El día siguiente lo volveremos a intentar, y seguro que poco a poco vamos viendo pequeños logros. Por ejemplo que cada día se acuerda menos veces del chupe, que lo pide menos, algún día no lo pedirá… recordad que iremos a su propio ritmo.

El chupete de noche

  • Si vuestro peque usa el chupete para ayudarle a conciliar el sueño, intentaremos suplir ese relax que consigue con la succión con algún otro método relajante. Por ejemplo, podemos hacer un masaje antes de ir a dormir, unas caricias, técnicas de relajación como respiraciones pausadas, cantar una canción, leer un cuento… Podemos probar de retirar el chupete cuando está profundamente dormido e intentar calmarle sin él, sin dejar llorar, por supuesto.

La despedida final

  • Os recomiendo hacer algún ritual de despedida del chupete, algo especial para vuestra familia y que el niño/a pueda participar en la creación de este ritual. Le podemos poner también un poco de magia.
  • Es importante anticipar el día de la despedida, y que el niño o la niña sepa que será ese día y forme parte de la decisión. Esta es la diferencia entre mentirle y decirle que hemos perdido el chupete (de un día para otro, sin preparación ni anticipación), a que sea él o ella el que decide entregárselo a algún personaje mágico (los Reyes Magos, una hada, un ratoncito…). En éste último caso, habremos preparado una retirada gradual previa, habremos anticipado el momento, habremos trabajado sobre ese momento y será algo que el niño/a se espere.
  • Una vez se acerque el día del ritual de despedida, podemos hacer un calendario de cuenta atrás. Podemos ir restando los días que quedan para decir adiós al chupete. Una idea es marcarlo en un calendario e ir tachando días, otra idea es hacer X dibujos de chupetes e irlos pintando cada día uno a medida que se acerca el día (si faltan 7 días para despedirnos, tendremos 7 dibujos de chupetes y cada día pintaremos uno). También podemos hacer una cuenta atrás dibujando un camino con distintas paradas (número de paradas equivale a los días para dejar el chupete) y poner una foto suya o un animal o personaje que él quiera que va avanzando por el camino y se va acercando al día de la despedida.

Para tener en cuenta

  • Si veis que os está resultando especialmente difícil retirar el chupete, siempre podéis recurrir a vuestro odontopediatra para que os oriente sobre la «prisa» que tenéis para quitarlo. Lo valorará en función de la edad, de la boca, del tipo de chupete, del uso que se está haciendo…
  • Muchos mimos y abrazos para acompañarle en esta nueva etapa. Que se sienta comprendido y que vea que estaremos a su lado, incondicionalmente, durante todo el proceso.

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Dra. Anna Estapé - Pediatra
Dra. Anna Estapé - Pediatra
¡Hola! Mi nombre es Anna Estapé, soy madre de corazón y pediatra de vocación. Acompaño a las familias en el crecimiento de sus pequeños y cuido de lo más valioso de sus vidas, la salud de sus hijos/as, con mimo y sin prisas. Puedes encontrarme en mi consulta en Granollers (Barcelona).

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