Bye Bye a la dieta astringente para la gastroenteritis

Bye Bye a la dieta astringente para la gastroenteritis

Estos días empezamos a ver casos de gastroenteritis, y en toda visita que hago con este diagnóstico aparece LA frase: ¿Qué le doy de dieta?

Durante muchos años se estuvo recomendando una dieta astringente, la que conocéis de toda la vida, manzana, arroz blanco, zanahoria, plancha, evitar los lácteos, etc. Ya hace años que las recomendaciones cambiaron.

¿Cuáles son mis recomendaciones frente a una gastroenteritis aguda?

HIDRATACIÓN

Los vómitos, y especialmente las diarreas, provocan mucha pérdida de líquido. Por eso es MUY importante ofrecer líquidos frecuentemente al niño, estar pendientes de su sed y siempre que pida ofrecerle líquidos. En el caso de bebés más pequeños que no son capaces de avisarnos cuando tienen sed, es importante ofrecerles líquido a menudo. Un par de temas importantes: la lactancia materna no se debe suspender y los biberones no se deben diluir con más agua.  

SUERO DE REHIDRATACIÓN ORAL

El objetivo del suero de rehidratación oral es reemplazar las pérdidas de agua y sales que se producen con los vómitos y las diarreas. A parte de ofrecer agua, con el suero, le estamos ofreciendo sal, azúcar, iones; todo lo que el niño necesita y a la proporción que necesita. Es por este motivo que se recomienda dar los sueros de rehidratación preparados de farmacia y huir de preparados caseros u otros refrescos o bebidas destinadas a deportistas.

RESPETAR EL APETITO

Cuando vosotros estáis con diarreas o vómitos, ¿tenéis apetito? ¿os apetece comeros un plato entero de comida? ¿verdad que no? Pues los niños, lo mismo. Respetad su apetito, es normal que no tengan hambre, que no quieran comer, que coman mucho menos. Lo importante es que cuando se recuperen de este proceso, recuperen también su apetito. Muy importante no forzarles y ofrecerles sólo la comida que les apetezca, dejadles escoger.

ALIMENTACIÓN NORMAL

Se recomienda una alimentación precoz con una dieta normal (saludable por supuesto), evitando alimentos con muchas grasas o mucho azúcar (por ejemplo se desaconsejan los zumos de fruta por su alto contenido de azúcar). No se recomienda una dieta exclusiva con arroz blanco y manzana, tampoco hace falta evitar la leche si al niño le apetece. Se ha visto que el intestino necesita ingerir todo tipo de alimentos para recuperarse y que cuanto antes empecemos a reintroducir la alimentación normal, antes se recupera la mucosa de este intestino. A veces, si hacemos una dieta muy astringente, conseguimos justo lo contrario, que las diarreas se prolonguen en el tiempo. Lo más importante es ofrecer el alimento que al niño le apetezca, si le apetece pasta, le podemos ofrecer pasta sin ningún problema. Eso sí, como ya hemos dicho, nunca forzar.

Por otro lado, tampoco se recomienda dar leche sin lactosa de entrada y de forma rutinaria. Sí existen algunos casos que el pediatra puede indicarla si es una diarrea prolongada, ya que se puede producir una intolerancia a la lactosa que aparece al cabo de unos días y que suele ser transitoria.

PROBIÓTICOS

Añadir un probiótico en caso de diarrea puede ayudar a reponer la flora intestinal y acortar los días de duración de la diarrea.

VIGILAR SIGNOS DE DESHIDRATACIÓN

Nuestra principal preocupación en el contexto de una gastroenteritis es la deshidratación. El diagnóstico es principalmente clínico, es decir, que hay unas señales que nosotros podemos detectar y que nos ponen en alerta de una posible deshidratación. Por ejemplo: pañales secos o no hace pis, boca seca, ojos hundidos, somnoliento o muy irritable, llora sin lágrimas, pierde peso… Ante la aparición de alguno de estos signos deberéis consultar con vuestro pediatra.

OTROS SIGNOS PARA CONSULTAR AL PEDIATRA

  • Si aparece sangre o mucho moco en las diarreas.
  • Si las diarreas duran más de 7-10 días.
  • Si el niño es incapaz de ingerir todo el líquido que está perdiendo por las diarreas.
  • Si el niño vomita incluso ofreciéndole el suero de rehidratación oral en pequeñas cantidades y frecuentemente.
  • Si no le veis bien o tenéis dudas, por supuesto, consultar.

PREVENCIÓN

Indispensable la higiene de manos. Es la primera medida para evitar la transmisión. Sobretodo limpiarnos las manos antes de preparar la comida, antes de comer, después de ir al baño o de cambiar el pañal del bebé.



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