A mi hijo le sangra la nariz

A mi hijo le sangra la nariz

La epistaxis o sangrado por la nariz es una entidad muy frecuente en pediatría y la mayoría de las veces algo banal. Se dice que aproximadamente 1 de cada 10 personas ha sufrido algún episodio a lo largo de su vida.

En los niños es especialmente frecuente entre los 2 y los 10 años. Es normal que ante un sangrado en la nariz los padres se alarmen, sobre todo si son episodios recurrentes, que se van repitiendo.

Dentro de la nariz hay muchos pequeños vasos sanguíneos que con el mínimo rascado, golpe, mucosidad o sequedad ambiental pueden sangrar. Es frecuente en los niños que sangren cuando están resfriados o incluso mientras duermen. Estos vasos, aunque son pequeños sangran con facilidad y abundantemente, cosa que suele asustar mucho a los padres. La mala costumbre que a veces tienen los niños de rascarse y hurgarse en la nariz, puede ser también un motivo frecuente de sangrado.

¿Qué debemos hacer?

Primero de todo, mantener la calma. Suelen ser sangrados leves y autolimitados, que se resuelven por si solos. Hay algunas maniobras que nos pueden ayudar a parar el sangrado como apretar la nariz con los dedos (haciendo una pinza con el dedo pulgar y el índice) con firmeza mientras el niño está sentado o de pie y en posición habitual o levemente hacia adelante (no hace falta tirarse para atrás). La pinza se puede mantener los minutos que haga falta hasta que el sangrado ceda, se recomienda pinzar durante un mínimo de 10 minutos. Si en unos minutos la hemorragia no cede, deberíamos consultar. Después de una epistaxis, la nariz puede quedar muy sensible, por lo que es aconsejable ser cuidadoso con la nariz y evitar traumatismos aunque sean leves.

¿Cómo prevenirlo?

  • Debemos educar al niño para que no se hurgue en la nariz.
  • Intentar evitar la sequedad ambiental.

Ante una epistaxis, ¿qué nos debe preocupar?

  • Si hay algún antecedente en la familia de problemas de la sangre o de coagulación.
  • Si los sangrados son abundantes y no ceden solos en unos minutos.
  • Si existen también sangrados en otras partes del cuerpo.


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